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    September, 2008

    JUSTICIA POETICA / 2008

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    Me gusta que las cosas parezcan cómics…

    La mayoría de las veces en que nos topamos con algo mal resuelto en términos estéticos o estrictamente artísticos, me ha tocado escuchar frases del tipo:"...parece cómic...". Y siempre he pensado que las personas que las emiten son ignorantes. Lo siento. Busqué sinónimos más agradables... pero entre lo políticamente correcto y la sinceridad prefiero caer mal. Ignorantes. Esa gente no sabe lo que es un cómic. Un buen cómic al menos. y estos no son una especie en extinción en el noveno arte.

    Nunca he escuchado de un crítico de cine, teatro, literatura que reconozca en el cómic un referente que de solidez a sus juicios estéticos o teóricos. Hagamos la prueba... ¿cuántas veces hemos leído o escuchado que tal o cuál actor de tal o cuál película nos trae a la memoria al Dr. Gull de From Hell o al Rochard de Watchmen?... ¿cuántas veces un critico literario reconoce en tal o cual novela u obra poética las texturas psicológicas de las murallas del Arkham Asylum de Morrison? Sin embargo, en más de una ocasión un mal libro, película u obra de teatro cae en el lugar común de..."parece un cómic". Pareciera que el noveno arte esta condenado a ser el tercer mundo de las artes. Y como buen tercer mundo todos pueden experimentar con nosotros y por supuesto clausurando la posibilidad de replica. Como buen tercer mundo no tenemos derecho a la democracia.

    Pues bien. Lo aceptamos. Pero no se quejen cuando tengamos que optar por la revolución para ser reconocidos.

    Esta novela gráfica es consecuencia de una amalgama de afortunados hechos fortuitos gatillados por la desgracia humana. Como que la actividad de periodista desde los 90 a la fecha a ido en decaimiento de manera inversamente proporcional al desarrollo de los medios. La supuesta revolución tecnológica de las comunicaciones aparte de deformar  el lenguaje destruyo la actividad periodística seria. Hoy leemos titulares y nos sentimos informados. Tenemos una vida estructurada en base a consignas, slogans y eufemismos erigidos sobre los fetiches de la tecnología. Así que escribí una novela sin mayores pretensiones que escribir y convertirla en mi carta de presentación en un medio bastante desgraciado como lo es el medio literario.

    - Parece un cómic - me dijeron. En lo personal me pareció halagador pero la intención de dicha frase ya la hemos analizado.

    Por si no lo recuerdan: en Chile hay pobres y hay un ministerio que se dedica a ello. Los cuenta, los ordena, les entrega sueños de emprendimiento económico. Viendo mis escasas posibilidades de ejercer de periodista y que mi futuro de escritor era nada de halagador acepté de buena manera un trabajo en un programa de desarrollo social en la IV Región. Así que con más petacas que camas me traslade hasta la ciudad de Coquimbo para superar la pobreza.

    Coquimbo es una ciudad extraña. Y no estoy diciendo que sea fea o freak. Estoy diciendo que expresa de manera brutal las contradicciones de la sociedad chilena: hay mucha belleza que convive con núcleos endémicos de pobreza dura como diamantes. Tiene un barrio inglés con un sello victoriano que le distingue. Tiene esa mística de los piratas. Y tiene a Carlos Carvajal.

    Y no es que Carlos Carvajal, sea un elemento dentro del paisaje. Es solo que nos olvidamos que las ciudades existen en la medida de sus habitantes y sino reconocemos en ellas al verdadero espíritu de un lugar estamos perdidos. Sería confundir la defensa de los paisajes con naturaleza.

    Carlos Carvajal es un artista formado en la disciplina. Más aún, en la autodisciplina. Y créanme, en Chile, es muy valioso como escaso. Y tratándose del cómic es impagable.

    Como buen hijo de su tiempo, Carlos se hizo adulto en una época miserable, mezquina y tenebrosa. En los años 80; nada bueno podía ocurrir sino estaba regulado por el tema político y el terror. Los 80 son nuestra estadía en el tercer mundo y hay personas y disciplinas creativas que aún siguen allí.

    Carlos Carvajal adapto una novela enferma de fantasmas tercermundistas y que en cierta manera reflejaba el ambiente de principios de los 90 en Chile. Un país con miedo a tener identidad y a disfrutar de la vida. Un país oscuro y que aún no perdía su capacidad de asombro frente a las atrocidades que cometieron la pandilla de asesinos seriales que nos gobernó durante 17 años. El propio Warren Ellis, guionista del aclamado cómic The Planetary, lo retrata muy bien al describir las acciones del Gobierno de Tatcher en la Inglaterra de los 80 "... Inglaterra era un lugar de miedo no es de extrañarse que produjera una cultura de miedo...". Y créanme, la sensación no era propiedad exclusiva de los ingleses.

    Así surgió "De Extraños y de Héroes", de la depravación macabra de los años 80 a la incertidumbre de los 90. Su protagonista es Luciano Cruzolo. Un  tipo sin identidad que vagabundea por un narcótico mundo y que la pierde de manera permanente. mezcla de guerrillero metafísico con Kurt Cobain y misógino adicto a las snuff movie. Con una moralidad hueca que le permite vagar por la decadencia de una ciudad deudora de todas las ciudades góticas. Cuando describo comprendo porque me dijeron que mi novela parecía cómic.

    Destinada al ilustre panteón del anonimato, Carlos Carvajal la tomó y la llevo al complejo lenguaje del cómic. Y en dicho acto logra exorcizar todos los demonios presentes en  las intenciones que hicieron la novela. Y lo logra con creces. hacer cómics en Chile es análogo a los proyectos de superación de la pobreza: una utopía en formato individualista y que rara vez logra sacar a la gente del tercer mundo. Carlos logra salir del tercer mundo y a eso se enfoca  con su propuesta de brutalidad visual solo concebible por alguien condicionado biológicamente a formarse como hombre en una ciudad mágica como Coquimbo y en el marco de los espeluznantes años 80.

    En tiempos en que es tan fácil bajar utilidades graficas de internet, la propuesta de Carvajal va por los más estoicos recursos del cómic. Tinta, pluma y algunos collage. Simpleza y oficio. No es menos en tiempos en que los cómics se hacen pensando en la cantidad de pixeles por pulgada antes de la cantidad de sensaciones e ideas que se vierten por viñeta.

    Para terminar debo hacerles una confesión... esta novela la termino de hacer Carlos Carvajal. Si. Siempre tuvo que cargar con "el lastre de parecer un cómic". Y palabra que me siento orgulloso de que lo parezca. Sobretodo porque nunca pensé que mi novela pudiera inspirar algo tan serio como una novela gráfica que esta destinada en colaborar en esa causa que mantenemos con Carlos: sacar al cómic del tercer mundo de las artes en Chile. Es un grano de arena... lo que no sabemos en que recoveco o hendidura del cuerpo quedará alojada. Yo apuesto por el lugar más incomodo. De seguro el verdadero autor desea que se aloje en alguna porción de la conciencia de este mundo de extraños y de héroes que van por ahí, ejerciendo algo parecido a la justicia poética.

     

    Edicson Solar Torres

    Escritor

     

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    March, 2008

    Resumen..,“ Puerto Oscuro ”

    Portada Puerto Oscuro

     

     

    Con la finalidad de dar a conocer la pronta entrega de un trabajo que será publicado en el Fanzine “FINDEMILENIO” año 2008 ( Formato Comic ), que gentilmente el señor Salvador Arenas (Editor) me ha invitado a participar, es que entrego este pequeño resumen  para que se vayan interiorizando de la historia, y una vez que esta entre en circulación, traten de  conseguirla y seguirla, ya que será entregada en varios y entretenidos episodios.

                     

    RESUMEN

    Sinopsis

    En torno  a dos personajes, una chica prostituta ( Flor ) y un niño ladrón ( Pillo ) gira una historia que si bien puede parecer retrograda y repetitiva nos cuestiona la forma en que los gobiernos latinoamericanos los entes extranjeros y la sociedad misma han asumido el rol de la modernidad en nuestra América contemporánea, con una careta cínica digna del mas espectacular carnaval ofrecido por estas tierras se nos recuerda que este lugar es digno solo para turistas y curiosos, pero que oculta tras el jolgorio festivo, las mas grandes  desigualdades sociales,  pobreza y una delincuencia que se acrecientan cada día mas. Latinoamérica, puta calada por todos sus lugares mas recónditos  bien podría ser la chica de esta historia, hermosa, fuerte y decidida al momento de afrontar su destino, sin embargo tierna y acogedora al momento de entregarse a los que necesitan de su regazo.

     Paralelo a esto nos encontramos con el “Pillo”, ladroncillo de ocasión que prefiere robar antes que  morir de hambre y que como todo niño, suele meterse en las mas  complejas situaciones. Sí , porque después de haber robado a un comerciante del puerto decide gastar cierta parte de su botín en el burdel donde curiosamente trabaja la “Flor”, mala decisión para un chico con poca experiencia en el ámbito de la vida nocturna ya que al confundir a un travesti con una bella  mujer tras emborracharse, esta o este,  lo tima solo para poder quitarle el dinero que posee. En esta parte de la historia se cruzan ambos personajes la “Flor” y el “Pillo” ya que ella al ver en la situación en que se encuentra el chico  decide ayudarlo .

    Así se desarrolla la vida de estos sórdidos personajes, unidos ambos por la senda del abandono y la indiferencia que muchas veces nos otorga la pragmática sociedad, tiempos que parecen no transcurrir para los seres comunes y silvestres ya que a  pesar de que esta historia se desarrolla en los años veinte del siglo pasado, las situaciones económicas, militares y sociales logran una concordancia casi similar con nuestros tiempos, ya que nada ha cambiado, salvo que nuestros padres y abuelos las vieron en blanco y negro y nosotros en colores y en plasma seguramente.    En la parte final de la  historia el guión hace  hincapié a como dentro de nuestra sociedad se exacerba lo material por sobre lo humano y donde los grupos de poder con intereses comunes nos  hostigan, roban y mienten con tal de conseguir sus egoístas objetivos. Un trabajo poco pretencioso pero dedicado a quienes gustan del comic, en una nueva entrega que NACIONAUTONOMA se enorgullece de presentar.

     

     

    Arte y Guión : CARVAJAL

     

    March, 2008

    Cine chileno: El posible mejor cine del mundo.

    cine

    Cine chileno: El posible mejor cine del mundo.

    Mi intención, como heredero -no sé si digno- del desaparecido Nick Belane, era hablar de que "Sin City" debiese ser considerada una de las mejores películas del último tiempo, tiempo de bostezos e inocuas invasiones morales y alienígenas, tiempo de “interesantes films de miradas humanas íntimas que nos recuerdan que el cine es un arte”. Pero no puedo ser tan irresponsable. Lo lamento por mis editores, pero esta vez vamos a comentar algo acerca de cine chileno. Alguien debe recoger la mierda y procesarla. 

    Comencemos. En primer lugar, pienso que nuestra filmografía se puede resumir, estudiar y cerrar en cinco filmes. En rigor cuatro largometrajes y un documental. Perdón, el mejor documental del siglo XX.  Estas cinco joyas del séptimo negocio son, en orden creciente, "El Húsar de la muerte" (1925, Pedro Sienna); "Julio comienza en Julio" (1977, Silvio Caiozzi); "Valparaíso, mi amor" (1969, Aldo Francia); "El Chacal de Nahueltoro" (1967; Miguel Littin) y "La Batalla de Chile" (1975, Patricio Guzmán). Con esto, lectores, bastaría. Tendríamos ganado nuestro lugar en la gloria y seguiríamos comiendo pop corn mientras le echamos una mirada al celuloide extranjero. Sin embargo, el emprendedor espíritu patrio y su lógica de bruto compulsivo que mueve fondos, periódicamente nos “regala” insulsas obras primas, obras que hacen que el cine chileno “se desarrolle” y sume adeptos. Y que los comerciantes de la cultura audiovisual metan gente a las salas. Pero eso no  tiene porque ser positivo. Hitler fue aclamado por las masas, Stalin es considerado –no por pocos– el santo patrono de la justicia social, la derecha suma votos, los bailarines de Mekano mueven multitudes. ¿No te suena al brazo invisible de un monstruo que lo abarca todo? Hay que reconocerlo: el cine chileno, siendo tan generosos como el Padre Hurtado y sus bondadosos ejecutivos, es malo. No, es pésimo. No, es como las huevas. ¿Quién es el responsable?

    Un cine con identidad de clase

    Podemos argumentar que como buen país tercer mundista –que lo fuimos y según los cánones de la globalización lo seguimos siendo– debemos priorizar otras áreas. Consecuencia de este raciocinio, la cultura ocupa un lugar de menor importancia que la educación, la salud y demás “resguardos” sociales, como la compra de armas, las asesorías en gestión, las franquicias tributarias para transnacionales y los subsidios para el resto de la patria propietaria emprendedora, clase que, además, se hace cargo del desarrollo cultural de todo el territorio. Gracias a esta gente bien intencionada, tenemos películas donde el bajo pueblo es: un montón de chulos calientes ("El chacotero sentimental"); lumpen taquillero ("Monos con navaja"); analfabetos agradecidos de sus patrones ("Subterra", al niño Ferrari le tengo preparado su buen párrafo, no se preocupen). Películas donde la historia es una anécdota trágica, pero muy olvidable y perdonable: el golpe militar, un juego de niños con  mirada cuica ("Machuca"); los desaparecidos, una excusa para fumarse un pito sacando fotos ("Imagen Latente"); la urgencia y consecuencia de cambios sociales, un focus group de altos ejecutivos (un noticiario estrenado en Cannes por el fallido vástago de Miguel Enríquez); los torturadores, héroes muy humanos ("Mi mejor enemigo"). Películas donde se muestra el  subdesarrollo residual de un país desarrollado, políticamente correcto y progresista: la pasta base, una excusa para los negocios ("Mala Leche"); la prostitución camboyana, un acto de canibalismo ("Los Debutantes"); la desesperación económica, un sketch para Morande con Compañía ("Taxi para Tres", "Negocio redondo", "La Fiebre del loco"). En síntesis: un cine de clase diseñado ideológicamente para el sometimiento de la otra y no para su emancipación.

    En el país de la amnesia absoluta, no hay guión

    En Chile hay buenos dramaturgos, algunos dignos poetas vivos y uno que otro narrador de valer. Me refiero a gente como Radrigán, Achondo, Peréz, Griffero (con generosidad) y a un reducido etcétera. Estando ellos y sus trabajos, me pregunto por qué debemos exponernos a la escritura de niños y niñas que son incapaces de narrar en UN SOLO TIEMPO VERBAL. ¿Puede haber cine sin actores? SI ¿Puede haber cine sin sonido? SI ¿Puede haber cine sin una buena fotografía o montaje? SI ¿Puede haber cine sin directores-as? SI ¿Puede haber cine sin guión? NO. Imposible. Sin embargo, todas las creaciones originales y las adaptaciones cinematográficas de algún texto literario nacional son un fiasco. Demuestran que el sujeto guionista no sabe escribir y un desconocimiento absoluto de las realidades que retratan en “sus obras”. Por ejemplo, "Hijo de ladrón", la gran novela social chilena escrita por ese ácrata llamado Manuel Rojas; no puede ser la mariconada que nos presentaron. Una fotografía limpia que niega la sordidez y la pobreza que Rojas retrató como se debe. Sonido bonito y cuidada dirección de arte, actuaciones planas. Todo dispuesto para agenciarse un premio en algún festivalillo de la Europa bajo mundista. La ignorancia de sus creadores nos puede permitir pasar por alto este -por suerte- ignorado experimento. Más que mal estamos hablando de una supuesta generación de creadores-as que con suerte leen las páginas de farándula. Pero, "Subterra". Bueno esa es imperdonable. Aquí viene el párrafo prometido.

    Ferrari: en "Subterra" Baldomero Lillo retrató la difícil vida de los mineros del carbón, hecho causado por la explotación capitalista, así como muchos escritores lo han hecho con otras realidades opresivas: Icaza, con los indios del Guayas (para tu información, un río que existe en Ecuador); Escorza, Mariateguí y Arguedas, con el Perú profundo, ese mismo al que debe pertenecer la mujer que lava tus ropas; Amado, otro tanto con ese Brasil pobre y bucólico; y por suerte un etcétera global bastante extenso. En la obra de Lillo, a la cual se le puede criticar cierta unidireccionalidad ideológica, los Cousiño y los Goyenechea no son los protagonistas. Los explotadores ocupan el lugar que les corresponde en "Subterra". Y no es el de “generadores de oportunidades y promotores del desarrollo comunitario”. Muy por el contrario, los patrones eran quienes hacían de la vida de los mineros del carbón un ensayo para el cementerio. Te recuerdo que a lo largo de su historia, la gente de Lota fue un problemazo para todos los gobiernos de turno, pues formaban el último núcleo de organización legítimamente obrera que existió en Chile. En 1997 la mina se cerró. Hecho de profundo simbolismo histórico que tú das a conocer con un neutro párrafo al final de tu miserable telefilme. Debiste sopesar lo que hacías y el tipo de director que pretendes ser (supongo que quieres tomar el relevo al Francia de "Valparaíso, mi amor" o al Littin de "El Chacal de Nahueltoro") y si emprendiste de la tarea de filmar “Subterra” por lo menos hay que guardar formas y ciertos respetos. Casi 3 minutos de agradecimientos, del tipo yanacona, perro faldero o empleado del mes, a empresas y empresarios que financiaron tu arte donde las  verdaderas víctimas eran extras. Disfrazados de obreros victorianos, los cesantes de Lota le dieron algo de realidad a tu fantasía arribista. Tu historia es la más clara manifestación de la abyección moral y ética que hace de Chile el cumpleaños infantil que a Herodes le gustaría animar. Pero siempre hay una oportunidad de cambiar de rumbo. No hagas nada con Santa María de Iquique. No vaya ser que los milicos mueran junto a los trabajadores en un acto de solidaridad o que fueran unos subalternos yanquis –en rigor debiesen ser ingleses, te doy el dato– quienes se tomaron más atribuciones que las que correspondían e impidieron el diálogo entre los trabajadores y esos honestos visionarios dueños de la pampa salitrera. No hagas nada con Neltume –espero que ni siquiera sepas lo que es Neltume–, no vaya ser que los guerrilleros, en tu fantástica visión rebelde, sean un grupo de cabros chicos jugando a los pistoleros a los que unos humildes oficiales de ejército, traumatizados por los abusos a los derechos humanos, matan por error. No hagas nada con los mapuches, no vaya ser que termines armando un western con diligencias y aparezca un Roy Rogers o un John Wayne, junto a españoles que quieren alfabetizar a esa gente semi desnuda. Ni te atrevas en tocar a Recabarren, ni a Clotario Blest, no vaya ser que se transformen en unos Hoffa de mala muerte. Juro, que si lo haces, todo lo que aprendí en una escuela de cuadros lo aplico en el avant premiere. No hagas nada con el golpe, no vaya ser que los desaparecidos sean una mentira para ensuciar a nuestro heroico ejército. Olvídate de Allende, Enríquez, Manuel Rodríguez o Carrera. ¿Para qué?. Si ya tenemos muchas y buenas películas de superhéroes. Ferrari, contrata un profesor de Castellano y que te adapté una novela de José Luis Rosasco o de Fuguet. Así tu estilo de quedar bien con los de arriba no se transformará en un escupo en el ojo para los de abajo. Y por favor, usa la autopista central y evita mirar hacia una población. No vaya ser que te inspires en algo tan freak como la pobreza.

    Gracias a tipos como Ferrari, regla sin excepción del cine chileno actual, podemos concluir que el desconocimiento de la realidad, la alienación social, un grado de estupidez y la ausencia de oficio generan un círculo de viciosos y viciosas poco entretenido, que apuesta a al gran axioma de nuestra transición: verdades a medias e impunidad histórica. Aplicado al cine: la realidad que alguien ve por mí para que yo la interprete y de esa manera la establezca como oficial. Curiosamente, una verdad de clase.

    Como una forma de paliar este raro efecto, aquí van tres consejos para ustedes, niñas y niños con sensibilidad de guionista.

    a) Para establecer situaciones dramáticas sólidas, constrúyanlas desde acciones físicas básicas, para de esa manera anular físicamente a los personajes y obligarlos –ustedes chicos funcionan sobre la lógica de recibir o dar órdenes, no sobre el debate de ideas– a desarrollarse desde lo psicológico.

    b) Para construir buenos argumentos no se necesitan buenas intenciones –dudo que  personas como ustedes tengan otro fin en la vida que alimentar el ego y llegar a tener una cuenta corriente mucho más interesante que la de papá o mamá, pero les doy el beneficio de la duda-, lo que si se necesitan son buenas acciones a las cuales –esto es difícil y me da la impresión que el arancel que pagan en sus universidades privadas no alcanza para suplir el escaso potencial intelectual que exhiben en sus patéticos manuscritos-  deberán encontrar el significado. No hablemos de semiótica, ni semiología, ni sentido común, o de algún cruce de datos que les permitiese profundizar esos extensos planos inercia de una cancha polvorienta bajo el sol de enero que tanto les gusta usar. Es más simple: el protagonista (de preferencia he de suponer Vicuña) besa en la mejilla a su amigo y dice:

    -Jugado, Quaquer. (Ustedes utilizan esos apodos, tan Liguria yo no soy).

    Ya está escrito. Ahora lean lo que han hecho. Lo mejor sería que lo borrasen, pero bueno, está escrito. Realicen la siguiente pregunta: ¿Por qué mi personaje besa en la mejilla a su amigo Quaquer? Junten las respuestas, que seguramente serán varias y ordénenlas cronológicamente. Ya está. Ese es vuestro argumento. Mover a un huevón taquillero de aquí para allá. No hay más. Sus mentes tejen historias del tipo: un taxista se une a una pareja de asaltantes y…; una pandilla de narcotraficantes es objeto de una mexicana y…; un locutor de radio escucha las historias de sus radioescuchas y…; una pareja de hermanos sureños trabaja para un proxeneta y…; una pareja de aristócratas humanitarios quieren dar luz a un sucio poblado de analfabetos, resentidos e ignorantes mineros del carbón y…; una niña de la Garra Blanca y un niño de Los de Abajo se echan un polvo y…; un niño bueno, lindo y rico se ve obligado a ser amigo de un niño pelusa, negro y pobre durante la nefasta Unidad Popular y…; etc. El problema de ustedes es que no saben que hacer con lo que viene después de la y…; fácil, pongan los significados de las acciones.

    Asúmanse como lo que son: gente básica, gente unidireccional, gente que está en la vida para vivirla desde portadas, entrevistas y making off. No hagan nada más. Sean sinceros con ustedes, con quienes van actuar esas cosas y con quienes nos veremos obligados a verlas por solidaridad patriotera: hay que apoyar el cine chileno, el cine chileno es bueno, quedo bonita la película, no tenemos nada que envidiar del cine extranjero, la hicimos con muy pocos recursos, y un largo catálogo de frases sacadas de la Biblia del país del lugar común. Ustedes son los embajadores de ese planetita unineural. Entonces hagan buenas postales de su verdadera patria. La gente creativa vive en el país de nunca jamás. Ustedes son de nuestra nación enemiga. Ustedes son del lugar común. Sientan orgullo de lo que son y dejen de decir a un país agobiado de vivir con un salario y vida mínima que no tienen plata para hacer el verdadero arte.

    c) Podemos pasar por alto el hecho que el sujeto guionista sea incapaz de estructurar una situación dramática. También pasar por alto los argumentos. El referente de estos niños criados por la tan reverenciada televisión ochentera, época preciosa con mala música y degollamientos, es muy potente. El sujeto guionista cree que hacer un guión de cine es hacer un libreto de televisión. En su lógica y mundo se encuentran cerca. Lo que no podemos tolerar son los diálogos y los textos en off (over). YA ES SUFICIENTE. Hasta los textos de Cecilia Bolocco en "Morelia" se hacen un bálsamo al compararse con los de Carolina Fadic en "Monos con Navaja", Berta Lasalla en "Subterra", Tamara Acosta en "El Chacotero sentimental" y "Machuca" –lo siento, compañera Acosta, pero usted mejor que nadie sabe que las mujeres de población no hablan como usted-, Patricia López (ex camboyana o warrior sexual del establishment criollo convertida a mina mística sensible) en todas sus mamarias actuaciones, Sigrid Alegría en "Sexo con Amor"  y un largo etcétera.

    Niñas y niños, les recuerdo que el país al cual ustedes narran de manera realista carece de acentos étnicos y es abundante en los acentos sociales. La riqueza de lenguaje no es un gran mérito patrio. Cuando uno habla, lo hace desde la vivencia y la rutina. No con diamantes en la boca ni pensando cada punto y coma que ustedes otorgan a sus personajes “reales, humanos y entrañables” que nos han obsequiado. Les doy un truco de diálogo: improvisación condicionada. El personaje A habla con el personaje B acerca de los cafés con piernas, mientras esperan que baje de su departamento el personaje C, que luego de haber aspirado unas líneas de coca habla por celular con su hermano, personaje D, acerca de quien ganó el último reality show. NO ESCRIBAN EL DIÁLOGO. SUGIERAN UN TEMA Y QUE LOS ACTORES INTERACTÚEN DE ACUERDO A ESTE. Les aseguro que tendremos situaciones mucho más reales e interesantes que los diálogos acerca de… ahora se acuerdan de los locos… ahora que estamos todos locos…

    En síntesis: la ausencia de guión en el cine chileno encuentra sus raíces en la ausencia de métodos vivenciales y exploratorios de investigación y reflexión, que permitan acceder a un nivel acabado de conocimiento y visiones como herramienta genérica de creación. Sólo desde ese punto de partida la creatividad, la inspiración y el hedor a arte se legitiman. Dicho de otra forma, cuando se escriba desde el conocimiento, y no desde el simbiote prejuicio, nos encontraremos ante un guionista y, lo que de verdad es importante, frente a un guión.  Pero de ello no hay mucha esperanza. Aún.

    Nosotros, el auditorio

    En párrafos anteriores hemos tocado la identidad (objetivo) ideológica del cine chileno, la ausencia de guión (con especial dedicatoria a Ferrari) en esta disciplina y nos queda la relación producto–auditorio. ¿Qué busca el cine chileno?. ¿Sustentabilidad, asertividad, incorporar el riesgo país en la aventura creativa? Cualquiera sea la respuesta, mientras ese tufillo a celuloide sea rentable todos seremos cómplices. El estado financiará a su destacamento de publicistas para mantenernos en un estado opiáceo absoluto, lobotomizados en el gran expendio de prozac que es Chile. El empresariado, por su parte, mantendrá su rótulo de progresismo a punta de unas cuantas monedas arrojadas al azar. Total, la crítica especializada no existe, ni hay miradas divergentes. Pareciera que se hubiese publicado un DFL obligando a la patriotería barata (soy un enemigo de la patria, señores), a decir que todo lo que contenga el escudo patrio en sus créditos es un fantástico producto de la industria chilena de cine. 

    Les recuerdo, también, que esto no es una industria, todavía no, es sólo un buen negocio a contrata. Una industria implica organización, no solo ejecutiva sino de base. Una industria implica competencia y aquí se uniforman año tras año los discursos fílmicos. Así, después de tanto mal film político, todos ordenaditos bajo la verdad oficial, nadie se va atrever a tocar el tema de los derechos humanos. Ya nos debe haber quedado claro cual debe ser el punto de vista para la interpretación conciliadora de nuestra historia pasada. Guzmán es una isla en un océano de amnésicos. Helvio Soto yace bajo tierra. Littin solo busca dinero. Caiozzi plagia a Greenaway o al manierista en boga. Y el resto no existe. Para qué hablar de nuestros sucesos políticos recientes. He de suponer que por el bien de la imagen país, no hay ningún resentido interesado en narrar esas mentiras que enlodaron la imagen de prohombres en el marco del caso Spiniak. Hecha "Subterra", quién es capaz de cuestionar la economía en Chile. Los que debiesen tener los huevos y ovarios para hacer esas cosas no los tienen. Y quienes sí lo tienen venden celulares y fríen papas para alimentar a sus vástagos. Ganaron esta batalla. Pero les recuerdo que pelearon solos y en tiempo de tregua. Es triste, pero en este contexto no tendremos nunca una buena escena de los verdaderos topless o de cafés con piernas, no tendremos un buen film de paranoias fascistas como la seguridad ciudadana. No tendremos buenas parodias ni nada. Ellos, los dueños de la manzana, se repartieron los temas y nos cagaron con las historias que a todos nos gustaría ver. Ni siquiera buenos plagiadores tenemos: Olguín no es Craven, ni Argento ni Romero; Olguín es un pobre pendejo adulado por una pandilla de periodistas mendigos. Los cuarentones ya perdieron. Ganaron plata, pero se las robó un emprendedor contable. Manga de huevones, se supone que ustedes hacen cine, no juntar plata para esa vejez que se les viene encima. El niño Lópéz, el empresario freak light, no es nada. Un plagiador absoluto de un Álex de la Iglesia en franca decadencia, echando mano a películas de Kevin Smith para convencernos fácilmente de su genialidad. No niñito, los que entendemos tus hobbys sabemos que eres pura copia. Y así se los digo a todos: APRENDAN A COPIAR.

    Ya he enunciado, desde mi punto de vista, los ripios de nuestro séptimo arte. Por favor, agreguen una exagerada devoción por contar todo lento y en cámara lenta y más lento aún, como Tarkovsky, modelo de nuestro “mundo fílmico” ochentero. No obstante, no se debe olvidar que el ruso trato de decir algo en su soporífera imaginería. En Chile, se recurre a la misma estética para decir nada. Y me queda la generación digital. Sólo una cosa, intimidad no es pasear a una actriz de teleseries en calzones y sin maquillaje por un departamento, planteándose qué ha sido de su vida y fracasos frente al espejo, lágrimas con un soundtrack electrónico. Espiritualidad no es reírse con un mimo. Profundidad no es darle un beso a un amigo. Hacer cine independiente y con miradas personales no es hacer un video para la familia y los amigos. Solo una cosa: no califican para examen de primer año. Pero todos ustedes, chupaubres fiscales, los cobardes que prefieren vivir al alero del rey de turno, los oportunistas de la historia, los plagiadores de siempre, los artistas de lo lento y las minas digitales; pueden estar tranquilos. Estamos armados, pero con pistolas de agua, cuchillos romos y balas de salva. El negocio está a salvo. Gracias a ustedes, el cine chileno puede ser el mejor cine del mundo y de la historia. Es una oportunidad histórica la que tenemos por delante. Tenemos la posibilidad de tener el mejor cine. Exclusivamente porque el cine chileno no existe.

     

    Por: Edicson Solar

    ( Publicado en Esperpentia Digital Número 3 / Sección "Butaca Independiente" )

    August, 2007

    Liberatore

     

    LIBERATORE,

     LEYENDA VIVA DEL UNDERGROUND

     

     

    Tanino Liberatore es una leyenda viva del comic. Su serie más famosa, RAN XEROX, dibujada en los ochenta, ( junto a su compadre, Stefano Tamborín ) fue y es motivo de admiración secreta e inspiración para miles de jóvenes en todo el mundo. Su ilustración para la tapa del disco de Frank Zappa, “The man from Utopia “ le hizo famoso entre los rockeros. Su trabajo en el cine para la película Asterix y Cleopatra supuso su debut en el mundo cinematográfico. Liberatore, italiano reside en Paris, y acude a escasos festivales de comic, cuenta que su encuentro con Frank Zappa fue “ una historia de sexo “, como buena parte de su obra. “Una “ragazza” ( chica ) se me acercó, se hacia pasar por periodista freelance, pero creo que era una groopie y me dijo que Zappa había visto mi comic de RAN XEROX, leía la revista italiana donde publicaba, la Frigidaire, hablé más tarde con él y de ahí salió la idea de ilustrar uno de sus discos”, cuenta Liberatore en un acelerado italiano. Tanino, abreviación cariñosa de su nombre, Gaetano, cuenta una detrás de otra miles de anécdotas de su extensa y variada trayectoria artística. Otra celebrada fue su encuentro con Miles Davis, el famoso trompetista de Jazz, dibujante amateur de comics en sus ratos libres. “Cuando vino a Milán en uno de sus últimos conciertos, me llamó para charlar pues era fan de mis trabajos. Cuando llegó el día del recital en Milán, yo estaba en la puerta del concierto, llegó Miles en una limousina y cuando me vio, me hizo entrar y me puso una silla en un lado del escenario”, recuerda Liberatore.

    El ilustrador, conocido por sus provocadoras y sensuales mujeres envueltas en historias de sexo, drogas y violencia, asegura que todas sus “donnas” ( mujeres ) están en su cabeza. Liberatore está ansioso de que su historia más célebre ( “Ran Xerox” ) sea llevada a la gran pantalla después de un fracaso en los años ochenta. El realizador francés, Alain Chabat, ( conocido en Francia por su espacio de humor en Canal Plus, “Les nuls” ) ha adquirido los derechos de la serie que se hizo famosa en el mundo de habla castellana cuando 1982 la revista catalana “ El Víbora “ comenzó a reproducir la serie semana tras semana. Liberatore recuerda ese año de manera particularmente bella, no sólo por su personaje sino porque ese año Italia ganó el Mundial de fútbol. Tanino, “tiffossi”

    ( hincha ) acérrimo del Inter de Milán, recuerda aquel equipo de gloria con Dino Zoff en el arco, Scirea, Tardelli, Rossi…

    Pero Liberatore no sólo es aficionado al fútbol que sigue a través del cable y de la RAI ( la televisión pública  italiana ) ; el cine y la música son sus otras dos pasiones. “Ya no voy tanto al cine pero veo muchos DVD, la primera parte de “ El Padrino “ es mi favorito y cuando dibujo siempre escucho música, tengo 60 gigas de todo tipo, le doy al “shuffle” y las canciones van apareciendo, antes escuchaba más rock duro, Steve Vai, Satriani, Zappa, rock progresivo, King Crimson, pero ahora pongo cantautores italianos como De André y De Gregori, tengo unos 600 vinilos y mil CD”, dice Liberatore que trabaja siempre a mano para luego usar la computadora y la paleta gráfica. “Eso sí, guardo todo lo que hago en mi computadora, pero la inspiración es la clave, tengo días buenos y malos, a veces no me sale ni mi firma”. Después de unas vida desenfrenada, Liberatore tiene un lema: “cassa y chiesa” ( casa e iglesia ). Y es que Tanino es leyenda pero también es un sobreviviente de cuando el comic underground tenía mala fama y no era reconocido.

    June, 2007

    Chet Baker / Comic

    Chet Baker. Rebel at Work

    Libro + 2 CD

    Martín Prado y Miquel Jurado

    My Funny Valentine’, ¿una obra maestra de tres minutos? Sí para un genio como Chet Baker. Sólo él podía meter en esos escasos 180 segundos toda la pasión imaginable y convertir así una cancioncilla en una obra maestra. Pero toda esa pasión, esa sensibilidad, sólo estaban en su trompeta y en su voz ante el micrófono. Su vida fue un apabullante encadenado de desatinos. “Me he metido dentro droga suficiente para matar a un cuarto de millón de personas normales”, explicaba. Su último manager afirmaba: “No creo que nadie haya podido gastar tanto dinero en drogas en una sola vida”. Ascendió rápidamente a las cimas más altas del jazz pero fue incapaz de mantenerse allí, despeñándose en caída libre. “De ser uno de los jazzmen más conocidos y populares, me he convertido en el yanqui más conocido del mundo”.

    Rebel at Work es un apasionante recorrido de ida y vuelta entre el cielo y el infierno, como su música, que Martín Pardo y Miquel Jurado han abordado en las páginas de este peculiar libro-comic que muestra a un rebelde trabajando tanto en la creación como en la autodestrucción. Imágenes y textos acompañadas por 40 temas musicales, lo mejor que Baker grabó como trompetista y cantante. Incluye, por supuesto, las dos históricas versiones de de ‘My Funny Valentine’.

     

     

    September, 2006

    1986, Recuerdos Subversivos

    1986. Juan Vasquez

    Recuerdos Subversivos ( Necesidad de un contexto histórico )

    Podemos decir que la serie de imágenes que ustedes verán en este libro de Juan Vásquez, encuentran su herencia directa tanto en el Romanticismo, como en el tenebrismo Goyesco. Según Jean Duvignaud (1), la variedad de posturas estéticas que se presentan en la sociedad, identificadas como las vocaciones que la historia del hombre le atribuye al arte, son pocas y vuelven a encontrarse distintamente combinadas y planteadas. El impulso romántico caracterizado por el individualismo y la libertad, a la vez que motivado por la penosa tensión entre lo que el hombre desea y lo que realmente puede alcanzar, resurgiría constantemente. El romanticismo, corriente artística surgida espontáneamente en varios lugares de Europa, a finales del siglo XVIII, se transformo en una  fuerza de cambio en el arte, la sociedad y los individuos. Su declive se observa hacia mediados del siglo XIX, cuando el Positivismo se impone como una nueva manera ideológica de entender el mundo. En este sentido el romántico fue testigo de un ciclo de revoluciones radicales que modelaron al mundo tal como lo conocemos. Desde la revolución Francesa de 1789, continuando con las guerras Napoleónicas, la independencia de Grecia y las emergentes naciones Americanas, las revoluciones de 1820, 1830 y 1848, junto a la otra revolución, la revolución industrial, sucesos donde el romántico se atrevió a enfrentar los limites de su mundo empapado en un sentimiento agónico de inestabilidad. Muchos registraron a través de variadas expresiones artísticas, estos procesos. Lord Byron, Delacroix, Gericault, Víctor Hugo, Goya, entre otros. Pero sin duda  es en Francisco de  Goya donde podemos observar la gran herencia de las imágenes construidas por Juan Vásquez..., recordé 2 de Mayo 1808, el pueblo Madrileño se alza en contra de la ocupación Francesa. En la madrugada siguiente, cientos de españoles son fusilados. Imágenes terribles que no fueron vaciadas inmediatamente por el artista, sino varios años más tarde, en dos telas de gran tamaño de 1814, llamadas 2 de Mayo y los fusilamientos del tres de Mayo, y en la serie de grabados publicados con el nombre de “ Los desastres de la guerra “ de .., obras que se yerguen como símbolo de libertad y critica de la estupidez humana. Así el romántico observa con atención lo real, siendo perseguido por esas imágenes de la memoria, llenándose de una nueva verdad, entremezclándose con los símbolos y enigmas del mundo. Sin lugar a dudas Juan Vásquez mantiene y reaviva estas herencias, en su ciclo de dibujos que podríamos llamar “ los desastres del autoritarismo “, publicándose varios años después de su ejecución, y que la transforman en una fuente histórica primordial de imágenes que trascenderán en un futuro como testigos de una época, y en una prueba de la idea que el Romanticismo resurge constantemente en nuevos artistas a finales del siglo XX y principios del siglo XXI.

     

    Rodrigo Elgueta  Urrutia, Profesor de Artes Plásticas.

    ( 1 ) Duvignaud, Jean. Sociología de Arte. Barcelona. 1988. 

     

    “ Mientras en las calles se desataban batallas campales, en las radios de Santiago se escuchaban los ritmos musicales de Dura Duran, The Cure, David Bowie, eran los ochentas. Tiempos de creatividad en el que nacieron revistas como Ariete, Tiro y Retiro, Ácido, Trauko, Matucana, El Cuete, Beso Negro y Bandido, entre otras. Pareciera ser que en tiempos difíciles la creatividad se desborda con una mayor facilidad.

    Este recopilatorio incluye lo que se publico en las míticas revistas Trauko y Cuete, además de algunos trabajos inéditos y apuntes tomados en el lugar de los hechos. Este primer recopilatorio esta dedicado a todas las personas que protestaron contra la dictadura militar, los que votaron por el NO, las que escucharon la radio Galaxia, los que vieron el festival de los Robots, se vistieron de negro y escucharon la musica de Los Prisioneros.                            

    August, 2006

    El ETERNAUTA

    En 1969 el semanario de actualidad “Gente” decide incluir en sus páginas EL ETERNAUTA, clásico de la historieta Argentina creado por Héctor Oesterheld y Francisco Solano López, de gran popularidad en la década anterior.

    Oesterheld rescribe el guión y el dibujo queda esta vez a cargo de Alberto Breccia. El 29 de mayo de 1969 comenzó a publicarse la segunda versión, a tres páginas por semana, con la idea de que se extendiera por aproximadamente un año.

    Oesterheld revisó la historia, haciéndola más violenta y acercándola a la ideología de izquierda, explicitando el conflicto de América Latina con las potencias económicas. En esta versión la invasión ya no es global, sino que las grandes potencias negocian con los invasores la entrega de Sudamérica para salvarse.

    Argentina estaba gobernada por una dictadura militar, y el guión entraba en conflicto con la tendencia conservadora del semanario. Pero la excusa fue Breccia, la experimentación formal de los dibujos no conformaba a la editorial, que esperaba algo más comercial, según una particular interpretación del gusto de los lectores; algunas cartas de los lectores   (supuestamente ) apoyaban el argumento.

    Ante la negativa de Breccia a modificar su gráfica, “Gente” decide levantar la historieta, pero Oesterheld ofrece abreviar el guión para no dejar la historia abortada. En pocos números más concluye EL ETERNAUTA, quedando esta segunda versión en un breve resumen de lo que fuera la primera.

    BRECCIA Y LA CANCELACIÓN:

    “Me llamaron y me dijeron que cambiara el dibujo, que lo hiciera más claro, más comercial. Les contesté que yo dibujaba así y que si a ellos no les gustaba, podían levantar EL ETERNAUTA. Después de todo el editor puede hacer eso, si quiere. Sé que también hablaron con Oesterheld, y a él le pareció mal que la obra quedara trunca. Por eso se ofreció a abreviarla, a meter en dos o tres capítulos más de la mitad de la historia. Así se hizo, mientras seguían publicando cartas en contra de lo que yo estaba haciendo. En el número en que salió el último capitulo, Carlos Fontanarrosa, el director de la revista, hasta se disculpó por haberle dado semejante plato indigesto a sus lectores.”

    Esta versión fue un éxito en España e Italia a comienzos de los ’70, abriéndole la puerta a la de Solano Lopéz. Cuenta Alberto Breccia: “ En Italia tuvo un enorme éxito y me abrió las puertas de Europa. Fue la primera historieta Latinoamericana que se publico en Linus. La consideraron una obra maestra.”       

    El comic y Cortazar

    …Y por eso espero que, a esta altura de lo que digo, nadie sonreirá irónicamente si hago referencias a posibilidades tales como las tiras cómicas, así denominadas por la mala traducción del inglés y que sería mejor llamar RELATOS GRÁFICOS. Sabemos que los dibujos humorísticos de contenido satírico ESO QUE LOS ANGLOSAJONES LLAMAN CAR-TTOONS han probado desde hace siglos su eficacia política incluso en países donde la censura se ensaña contra todo lo que considera serio, pero se ve obligada a dejar pasar lo meramente cómico, tras de lo cual alienta una seriedad que el pueblo descifra y asimila infaliblemente. Por desgracia, es evidente que este arte tan importante no nos ha sido dado a los escritores, incapaces en la mayoría de los casos de imaginar un tema de ese tipo y mucho menos de dibujarlo. La tira cómica, en cambio, supone casi siempre la colaboración de un dibujante y un escritor; es como un cine inmóvil, un relato en el que participan la imagen y la escritura, el guión con todo su contenido intelectual y los personajes representados por una pluma capaz de darles vida conectarlos con la sensibilidad del LECTOR/ESPECTADOR. Este género tiene magníficos exponentes en casi todos los países latinoamericanos, pero el trabajo individual de talentos, como el de RÍUS, en México; QUINO, en Argentina, y tantos otros sin duda bien conocidos por ustedes, abre la posibilidad de multiplicar sus efectos si los escritores forman equipo con los dibujantes y llevan las tiras cómicas a dimensiones que no tienen por que ser inferiores a los de la literatura narrativa. Hace años yo robé una tira cómica mexicana que me incluía con gran desenvoltura como uno de los personajes de las aventuras de FANTOMAS, una especie de Superman idolatrado por millares de lectores populares, y con ayuda de mis amigos publiqué un falso equivalente, cuyo verdadero fin era denunciar a las transnacionales y poner en descubierto las más sucias tareas de la CIA en América Latina. La edición se agotó en seguida gracias a FANTOMAS, por supuesto, que una vez más se metió por la ventana y no por la puerta de sus lectores…

     

    Julio Cortazar

    escritor

    July, 2006

    Underground

    El underground se caracteriza por tender fundamentalmente a la búsqueda de una solidaridad mundial y, por otra parte, a la ruptura de las estructuras de producción e información de las organizaciones autoritarias. Ahí donde el sistema ortodoxo favorece el derecho de propiedad, el underground pone énfasis en el derecho individual; donde se resalta la imposición tecnocrática, se contraponen las necesidades humanas; asimismo, el underground opone la sexualidad a la violencia, la descentralización a la masificación, el goce sobre el esfuerzo; mientras que el sistema da preferencias que tienden a favorecer la prolongación de sus estructuras dominantes, ya sea en los medios de producción superestructurados, en el establecimiento de convenciones sociales que coartan la expresión individual, en la jererquización constante del marco social, en la manipulación de la información, etc., justificando siempre los medios por sobre los fines. De todo esto se desprende que el underground estimula la cooperativización, el trabajo en comunas, o mejor dicho, la comuna como alternativa de producción; la creación de una mentalidad planetaria basada en la solidaridad; la unificación de elementos idiológicos o filosóficos que converjan en una energización vitalizante de la existencia; el antiautoritarismo y la descentralización como móviles políticos: la creación de vehículos de expresión propios en el arte y la prensa; la sensualidad como medio de conocimiento, etc.
    Toda esta indagación síquico-orgánica apunta en lo político a una democratización de las jerarquías sociales, a la creación de un nuevo espacio en las alternativas de producción, a la abolición de las estructuras dominantes por estructuras no verticales, de tendencia AUTONOMISTA, descentralizadas y pluralistas, y la renovación de la moral dominante por una nueva moral igualitaria, libertaria, sexualizada y colectivizante, cuyo denominador común es el gozo.
     
    NACIONAUTONOMA.